La Carretera
Caminaba con mi padre cuando él se detuvo en una curva y después de un pequeño silencio me preguntó:
- ¿Además del cantar de los pájaros escuchas algún otro sonido?
Agudicé mis oídos y, algunos segundos después, respondí:
- Estoy escuchando el ruido de una carreta
- Eso es - dijo mi padre-. Es una carreta vacía.
Yo le pregunté entonces:
- ¿Cómo sabes que es una carreta vacía, si aún no la vemos?
Y mi padre respondió:
- Es muy fácil saber cuándo una carretera está vacía por el ruido. Cuanto más vacía la carreta, mayor es el ruido que hace.
Ha pasado mucho tiempo de aquello. Yo me convertí en adulto y, todavía hoy, cuando veo a una persona hablando demasiado, interrumpiendo la conversación de los demás, siendo inoportuna o violenta, presumiendo de lo que tiene, mostrándose prepotente y menospreciando a la gente, tengo la impresión de escuchar la voz de mi padre diciendo:
- Cuanto más vacía la carreta, mayor es el ruido que hace.
Historia realizada por mi colaboradora ""Flecha Rosa""
Este post es original del blog “COMOLAVIDA” si quieres usarlo tendrás que ponerte en contacto con el webmaster de dicho blog para ello tendrás que usar el apartado “INFORMA COMOLAVIDA” si no cumplieras estas normas estarías cometiendo un delitoSe borrara todo comentario que no este relacionado con el post para otro tipo de cuestiones esta el apartado “INFORMA COMOLAVIDA” Gracias y disfruten del post












Mar dijo
Buena enseñanza la de tu post de hoy. Por desgracia estamos rodeados de demasiado ruido. De demasiadas voces que no dicen nada porque gritan demasiado.
Pero a lo lejos, menos mal, siempre escucharemos la voz de nuestro padre, de nuestro amigo, de nuestro vecino. Aquel que no grita, que no levanta la voz, que tan solo susurra y que siempre será el que nos dé los mejores consejos. Seguro.
Saludos
5 Noviembre 2006 | 11:07 PM